Por ello, en Sevilla se ha acometido, por fin en serio, la construcción de numerosos carriles bici para favorecer el uso de este medio de transporte sano y ecológico, creando una malla que permite conectar los puntos de mayor atracción y concentración de actividades, como son las grandes zonas verdes y espacios libres de ocio, los centros universitarios, los intercambiadores de transporte, así como los equipamientos más relevantes.
La red destinada a los ciclistas tendrá 77 kilómetros y unirá los barrios periféricos con el centro histórico. Esta medida ya estaba recogida en el documento denominado Bases y Estrategias para la integración de la bicicleta en la Movilidad Urbana de Sevilla. De hecho, el proyecto se aprobó en 2003, formando posteriormente parte de los Presupuestos Participativos, y actualmente ya dispone de las vías necesarias para la bicicleta como un medio de transporte urbano y metropolitano.
No hay que olvidarse que el proyecto de peatonalización del centro de Sevilla cuenta con la realización de carriles bici y, en algunos tramos, y de forma general, el espacio peatonal será compatible con el uso de la bicicleta.