En 1311, el Papa Clemente V, tras la muerte de su sucesor el Papa Urbano IV, ordenó una vez más la celebración de esta fiesta en un nuevo decreto.
Se tienen datos de la existencia del Corpus en Sevilla desde mediados del siglo XV. En 1477 asistió a la fiesta del Corpus Christi la Reina Isabel la Católica y en 1511 el Rey San Fernando.
En el año 1532 se llega al acuerdo de establecer un recorrido para el Corpus por las calles de Sevilla que se mantiene hasta nuestros días.