Su entrada se realiza a través de un bello compás, alzándose el pórtico de la iglesia construido en 1622 por Oviedo y Zumarraga. Tiene espadaña del siglo XVI con azulejería. Es de estilo gótico-mudéjar y presenta planta rectangular con una sola nave, con cabecero poligonal cubierta por bóveda de crucería y decorada con yeserías realizadas por Oviedo y Zumarraga.
Mencionar el retablo mayor dedicado al Santoral de la Orden (1625) y los cuatro retablos-tabernáculos que posee en su interior obra de Juan Martínez Montañés: "La Inmaculada", "San Juan Evangelista", "San Francisco de Asís" y "San Juan Evangelista".